jueves, mayo 24, 2007

Daguerrotipos Clásicos

Mi maestro de Piano solía decir con aire de sublimidad “El diccionario define lo `clásico` como algo digno de imitar” nunca supe de que diccionario provenía esa definición, ni tampoco me tomé la molestia de averiguarlo. Muchos años despues, en mi actual vida de laboratorio, siempre me he sentido como uno de esos raros fisiólogos (en los que probablemente se inspiró Mary Sheely para escribir otro clásico), entre filósofos e inventores de máquinas y fórmulas disparatadas, Sin embargo, estuve condenado a hacer como 500 PCRs entre diciembre y la semana pasada, y no es broma el número. Vuelvo a afirmar que el PCR es simple y desmotivante para mi. En cambio, hay algo que siempre quise hacer y hasta hace unos días se me cumplió el capricho.
El oficio de científico histólogo, o sea alguien que se dedica a entender los procesos fisiologicos analizando los tejidos, es muy bello en general, ya que se trata de dar pinceladas a las celulas, pintarles las partes que uno quiere, con los colores que uno quiere. Pero en general, solo me habia dedicado a ver alguna parte, el núcleo, los organelos, la membrana, o lo que sea. Era como sacar rayos X, o ultrasonido. Pero hasta ahora siempre había soñado con sacar un daguerrotipo de las células, una foto muy antigua de cuerpo completo, quería ponerme el trapo negro cubriéndome la cabeza y decirle al sujeto que se quedara quieto durante un minuto.
Hasta ahora, con todos los avances técnicos, hay muy pocas formas de visualizar una neurona completa y la mayoría son tan complicadas como inyectar un colorante directo en la neurona o infectarla con un virus a su vez lleno de colorante. Sin embargo, en opinión de muchas gentes, la mejor técnica fue una técnica que se inventó hace 150 años. Como dato paradójico, la inventó un científico que no creía en la existencia de la neuronas, por supuesto su gran invento sirvió de imbatible arma a todos sus enemigos defensores de las neuronas. Este desafortunado científico, se llamaba Camilo Golgi, y su acérrimo enemigo defensor de las neuronas, Santiago Ramón y Cajal. Ambos compartieron el premio Nóbel, mientras el español llenaba de alabanzas al inventor de la técnica que lo hizo grande, el Italiano despotricó contra su contrincante y sus numerosos secuaces. La técnica consiste escencialmente en llenar la neurona de nitrato de plata y luego revelarla como si fuera una foto.
Cuando estaba en la licenciatura quise hacer esta técnica para presentar alguna foto muy impresionante en mi clase de fotografía científica, nunca supe como hacerla y ningún científico quiso prestarme una muestra para fotografiar. En la maestría estuve en un laboratorio donde la técnica se hacía con frecuencia, aunque la hace una señora muy viejita y por supuesto hace la técnica más antigua, además a mi tutora le faltaba un tornillo y decidió no dejarme hacer la técnica quien sabe por que. Ahora mi supervisor decidió darle un chance a la fotografía antigua y a su estudiante de doctorado (en realidad un brujo medieval encubierto) una oportunidad de realizar su sueño. Y este es el resultado. Les presento a la célula, la neurona retratada de cuerpo entero, las células que al sincronizarse con billones de sus iguales, nos hace quienes somos, lo que pensamos, soñamos y recordamos. Cada estructura como honguito que sale de sus brazos, está formando una de esas famosísimas sinapsis.
En fin, esta dichosa técnica "La impregnación de Golgi" es algo clásico y cuando menos por su belleza, es digna de imitar.
(Las dos neuronas en sepia son del hipocampo, estructura básica para la adquisición de memoria de hechos, lugares y emociones. La otra neurona es de la corteza cerebral, donde se procesan los pensamientos, analisis crítico, etc. Están aumentadas cuatrocientas veces, el cuerpo de la neurona mide aproximadamente 30micras, es decir, 30 milésimas de milímetro)