lunes, julio 16, 2007

Comienzo de un proyecto

Al parecer todos andamos por aquí con los mentados problemas de legitimidad. A mi me encanta vivir en una época con computadoras y aviones y toda clase de cosas que hacen la vida fácil, estoy seguro de que en épocas donde se requería trabajo más duro y disciplina (como buscar artículos científicos en bases de datos impresas o reescribir un texto 20 veces en la máquina de escribir con cada pequeña corrección) me hubiera dedicado a remachar edificios o algo así. Sin embargo, hay cosas que en estos tiempos se empiezan a volver muy raras y que lo hacen sentir a uno nadando a contracorriente. Por ejemplo, resulta pésima idea poner presentaciones en congresos científicos en la aplicación para la beca de jóvenes creadores. Pueden poner sus novelas publicadas en sus ridiculums para CONACyT, pero más que probablemente, los burócratas de la ciencia las pasarán por alto (a menos que estén aplicando para una beca en letras). En fin, si uno se dedica a la investigación científica y a la creación literaria, uno se siente hasta medio apestado, como que a nadie lo acaba de convencer esa extravagancia.
¿Pero solo son los burócratas los que deciden que alguien con formación artística o científica no puede mirar a ese lado que se le preconcibe vetado? Creo que no. Aparentemente hay una concepción social generalizada de que la ciencia es fría, racionalista y realista in extremis y que no hay nada más alejado de eso que la creatividad y la sensibilidad, que son las principales características de un artista. En mi caso, mi familia cercana siempre lo vio de esa manera, y prácticamente nadie creía en lo más mínimo en mis intereses y habilidades literarias hasta que mi novela apareció en los estantes de las librerías. Era como una cuestión invasiva, los que se autoproclaman artistas (sobre todo estos) y algunos de los que tienen una formación artísticas formal o una carrera hecha y derecha aun si formación, parecen sentirse invadidos ¿Qué hace este hombre aquí?¿Por qué podría este hombre escribir algo que valiera la pena? Incluso me he encontrado numerosas veces las miradas despectivas de quién asume, no importa que tengas una novela con buenas críticas o veinte, eso no te hace un escritor o un artista, eso es algo que por definición alguien como tú no puede ser. Entonces algunas personas simplemente hacen como que no oyen cuando hablas de lo que has publicado, de tus experiencias o de tus ideas. Puedo imaginarme perfectamente que ese no escuchar, en realidad es lo que creen correcto en vez de decir, no importa, hagas lo que hagas, digas lo que digas, hayas hecho lo que hayas echo, tu no eres ni nunca serás un escritor. En fin, lo triste de esto, es que los aprendices de escritor que no tenemos formación literaria, realmente necesitamos todo el feedback posible de los que si la tienen, porque esto también es una cuestión de conocimientos y es una cuestión de entender la obra escrita con un ojo crítico
En fin, esas tristes reflexiones me llegan ahora en lo que debería ser un momento feliz. Después de haber trabajado una idea prácticamente desde Enero del 2002, la idea maduró lo suficiente como para convertirse en un trabajo literario formal, el primer capítulo de mi segunda novela ha sido terminado y a Elika le ha parecido bien, con mucho potencial. Ustedes creerán que Elika diría que todo lo que yo escribo es muy bueno y siempre me apoya, nada más alejado de la realidad (quién en realidad hace eso es mi padre, por eso ya no le he enseñado cosas últimamente) Elika es una crítica bastante dura, cada palabra es mirada con lupa y cada pequeño error, inconsistencia, parvulés, novatés, idea que no viene al caso etc, se señala con espada flamígera, así que tengo razones para pensar que la cosa va por buen camino. Por el momento dicho ente no tiene todavía título definitivo y ya estoy esperando las sugerencias de Diego para tal caso. En fin, estoy seguro de que como en un año estaremos festejando el punto final con correcciones y todo. Tal vez como en cinco la presentación ¡Espero contar con su presencia!