jueves, febrero 15, 2007

Aquí realmente no hay temperatura, Dónde quiera que esté ésto.

Qué hace uno cuando sale de su casa y se encuentra con esto:
Y además, tras una noche de tormenta de nieve, resulta que tengo mi clase de "Brain Mapping" y tengo que cruzar toda la Universidad Caminando, finalmente, el antiguo University College (La más que famosa Universidad Universidad) no pudo resistirse a la blancura y se unió al resto de la universidad en la inmersión total al invierno.
Después de dos horas de clase, tenemos que arreglárnolas para regresar al laboratorio. De hecho nunca había visto a mis amigas Anne y Melanie (unas canadiensotas guerototas que nunca se ponen más que sudadera) así tan tapaditas y con ganas de encontrar buen resguardo. Y así tuvimos que caminar entre no se cuanta nieve y lodo hacia el sur de la ciudad, que me pregunto como se verá desde la torre.
Y en fin, la vida sigue, y de todas maneras tenemos que encontrar un lugar relajado al aire libre, donde disfrutar del fresco y ponernos a estudiar.


Ok, esta fue la primera gran nevada que he precenciado y vivido en mi vida y este también ha sido el día más frío que he vivido.
Saludos a todos, feliz invierno.

jueves, febrero 01, 2007

Mi turno de confesar,

Ok, así que tengo que confesar finalmente, ya que Elika me mandó su tagging, bueno, ni modo.

1. La cosa más rara que he hecho últimamente, la estuve haciendo hace un rato. Buscando en internet la muñeca de porcelana de la emperatriz Carlota Amelia de "México".
2. Cuando tuve que escoger carrera en la UNAM llegué a considerar seriamente la carrera de afinador de pianos; pero pensé que no sería de los dos afortunados que aceptan cada año.
3. La novela que en un principio se llamó "Fonte de Araño, concierto para tres solistas" que al final se llamó EL camino de las tres fue la primera novela que escribí completa, pero antes escribí de forma incompleta tres novelas... la primera a los ocho años (con la que me veía siendo el primer niño galardonado con el premio nobel de literatura). Y se trataba sobre un mundo sin pies ni cabeza donde siempre llovía. La segunda era una historia revolucionaria rara, supongo derivada de mi viaje a Cuba de preadolescente y la tercera fue una novela de ciencia ficción más seria y más pensada que comencé a principios de la carrera. Por fortuna, los tres hermanos lelos de El camino de las tres desaparecieron en el espacio y el tiempo para siempre.
4. Cuando tenía cuatro años era un serio admirador de parchis y seriamente quería seguir sus pasos. De hecho, mi nombre artístico era "Súper Alonso Rocanrolero Tino".
5. Si, cuando era niño, lejos del Nintendo, los balones, los Lego (que por otro lado me hubiera encando tener, pero me daba verguenza pedir) tenía mis juegos mi alegría, me acuerdo de dos microscopios, mi juego de biología que venía con una rana un pez y un camarón en lo que hoy sé es formalina, mi juego de botánica, con muchas semillas y conceptos hidropónicos, mi juego de Bioquímica, y mi juego de mariposas e insectos, con el que me convertí en coleccionista de escarabajos, pero me daba feo matar mariposas, tuve varias en mi red, pero siempre las dejé ir. (Curiosamente, los microscopios y la formalina, siguen siendo algunos de mis juguetes favoritos)
6. La primera vez que fui al psicoanalista, se trataba de una de las mujeres más feas que haya conocido nunca. Fui tres veces, de forma gratuira, a la siguiente decidió que ya íbamos a trabajar y que ya me iba a cobrar, cómo en aquella época no tenía dinero para pagarle y no quería decirle a mis papás, pues simplemente dejé de ir.

Así que solo me quedan Diego y Sharon, para que pongan sus cinco verdades más ocultas...
Saludos y cariñitos a todos...